En el año 1981, La Asamblea General declaró que el día de la apertura de su período ordinario de sesiones en septiembre sería «proclamado y observado oficialmente como Día Internacional de la Paz, y dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo y entre ellos» (resolución 36/67).

El 7 de Septiembre de 2001, la Asamblea General decidió que, a partir del 2002, el Día Internacional de la Paz será observado cada 21 de septiembre, fecha que se señalará a la atención de todos los pueblos para la celebración y observancia de la paz (resolución 55/282). Declaró que «el Día Internacional de la Paz se observará en adelante como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día». También invitó a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales a conmemorar de manera adecuada el Día Internacional de la Paz realizando, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública, y a colaborar con las Naciones Unidas en el establecimiento de una cesación del fuego a nivel mundial.

DESARME Y NO PROLIFERACIÓN

El Día Internacional de la Paz, que se observa todos los años cada 21 de septiembre, es un llamamiento mundial a la cesación del fuego y a la no violencia. Este año el Secretario General está pidiendo a los gobiernos y a los ciudadanos que centren su atención en el desarme nuclear y la no proliferación.

El 13 de junio de 2009, el Secretario General Ban Ki-moon lanzó una campaña por medio de plataformas múltiples con el lema Debemos desarmarnos para conmemorar el conteo de 100 días que culminan en el Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre.

Durante los cien días de la campaña, las Naciones Unidas crearán conciencia acerca de los peligros y los costos de las armas nucleares dando a conocer diariamente una razón que explique por qué el desarme nuclear y la no proliferación son tan fundamentales. Se han sumado a la campaña lanzada por el Secretario General, el Mensajero de la Paz de las Naciones Unidas Michael Douglas, quien desde 1998 ha sido un paladín de la causa del desarme en nombre de las Naciones Unidas, y el actor estadounidense Rainn Wilson, protagonista de la serie de TV The Office.

¿QUÉ ES LA PAZ?

La palabra paz deriva del latín pax. Es generalmente definida, en sentido positivo, como un estado de tranquilidad o quietud, y en sentido opuesto como ausencia de inquietud, violencia o guerra.

Desde el punto de vista del Derecho internacional, y por extensión de la definición anterior, el término Paz en un convenio o tratado que pone fin a una guerra.

Puede hablarse de una paz social como entendimiento y buenas relaciones entre los grupos, clases o estamentos sociales dentro de un país. En el plano individual, la paz designa un estado interior, exento de cólera, odio y más generalmente de sentimientos negativos. Es, por lo tanto, deseada para uno mismo e igualmente para los demás, hasta el punto de convertirse en un saludo (la paz esté contigo) o una meta de la vida. La Paz es también una parte de la liturgia católica.

PAZ POLÍTICA

Se puede señalar que no en todas las culturas se consideró a la paz de una forma positiva. En pueblos como los Vikingos o los Hunos, cuya principal actividad era el saqueo de comunidades cercanas, se exaltaba por el contrario a los guerreros y las virtudes propias de los mismos.

La articulación entre la paz y su opuesto (guerra, violencia, conflicto, cólera, etc.) es una de las claves defecto:

* El estatus del individuo.
* La formación del adulto.
* Los medios admitidos.
* El valor de la civilización.
* El estatus y el papel de las organizaciones (estado, empresas, sindicatos, etc.).

En el I Ching, lo opuesto a la paz es el estancamiento. Simbólicamente, esto indica que la paz no es un absoluto, sino una búsqueda permanente. Y además, indica que el conflicto no es lo opuesto a la paz. Conviene en un trámite hacia la paz, transformar el conflicto, no suprimirlo. Las gestiones no-violentas encarnan este trámite de transformación pacífica del conflicto.

Martin Luther King, Jr. escribió en su Carta de Birmingham escrita en prisión que la verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de justicia.

LA NOCIÓN DE PAZ EN LA BIBLIA

El Antiguo Testamento cuando usa la expresión “paz” (shalom) especialmente en los saludos se refiere a un bienestar material y de espíritu: “La paz esté contigo” o “con vosotros” (cf. Gn 29, 6) y en este sentido no se opone a la guerra. Tal paz solo puede venir de Yahveh mismo que quiere darla en compensación por la fidelidad de su pueblo a la Alianza aún cuando la paz en su sentido más pleno se espera para los tiempos del Mesías que es llamado Príncipe de la paz (cf. Is 9, 6) que además viene a pregonarla incluso a quienes no pertenezcan al pueblo escogido (cf. Zc 9, 6, Sal 72, 7).

En el Nuevo Testamento la expresión ειρενη mantiene el sentido dado en el Antiguo Testamento, pero también se ve influido por el contexto más griego que implica una ausencia de enemigos o contrariedades:

... soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu por el vínculo de la paz. Sin embargo, es por la unión con Cristo y la reconciliación que Él ha obtenido que se puede hablar de verdadera paz entre todos sean estos judíos o gentiles (cf. Rm 5, 1-5, Ef 2, 14-22).

OTRAS ACEPCIONES

Se conoce como "Paz Romana" (en referencia a la Pax romana del Imperio Romano) a una situación en que una fuerza gobierna ejerciendo poder de forma unilateral, sin estar sometida a control alguno y sin respetar los derechos de aquellos a quienes gobierna. El propósito de la expresión es diferenciar a dicha situación de la que se considera como auténtica paz, ya que aunque carezca de violencia o conflictos armados no constituiría una situación ideal o que se desee que perdure.

EDUCACIÓN PARA LA PAZ

A lo largo de la historia se ha concluido que la paz puede y debe aprenderse, y para hacer esto posible se ha de supeditar en el proceso educativo la comunicación de conocimientos, con la invención- apoyo- abstención de ciertos hábitos/ rutinas y con una serie de pautas y valores. Hay quien también opina que la paz no puede adquirirse a través de la educación “no se puede educar a nadie para la paz, (aunque existen actividades encaminadas al fomento de la paz). Ésta es una condición que sólo puede obtenerse a través de la acción social”. Siempre ha existido cierto interés y anhelo por la paz, se sabe que el concepto de su educación específica tiene sus orígenes filosóficos mucho más antiguos a una década.

La paz es el proceso de búsqueda de justicia en los diferentes niveles de relación humana. Este es un concepto dinámico el cual nos lleva a hacer brotar, arrostrar y solventar los conflictos de manera no-violenta, con el fin de alcanzar una concordia de la persona consigo misma, con la naturaleza y con los demás.

La investigación para la paz tiene un carácter desusado en cuando a disciplina con demanda científica. Pretende introducir introspección en la ciencia, divisar las causas de la guerra y de la violencia para socavar su autenticidad como instrumento político y fomentar así condiciones de paz. Entre sus características definitorias destacan: “interdisciplinariedad, transdisciplinariedad, carácter normativo, orientación hacia la acción, su naturaleza internacional y la búsqueda de receptores diversos.”

Hay un dicho que dice:” no existe un camino hacia la paz, la paz es camino”. Por ello, la reiteración en la educación para la paz radica tanto en su método como en su contenido. La paz no es una meta, sino un proceso, por el que hay que aprender a entrar en los conflictos y resolverlos de forma positiva sin usar la coacción.

La idea de educar contra la armonización, para la rebeldía, está abismalmente adaptado en la filosofía y práctica no violenta. La educación debe estar orientada a finalizar con la guerra, por lo que ha de compaginar “la capacidad de rebeldía y regular los conflictos por métodos incruentos”, así, se debe hacer aflorar los conflictos en la educación, incluso engendrarlos. Y el hecho de vulnerar debe implicar a asumir la responsabilidad de las consecuencias de las propias determinaciones.

La necesidad de educar en valores para la indisciplina y para el enfrentamiento nos lleva a otro problema de la educación para la paz, el problema de la elección, el conformismo o la pseudoespeciación cultural. El conformismo se ha desarrollado en épocas actuales, y en ese proceso ha jugado un papel destacado en la educación. La pseudoespeciación cultural, conserva la guerra, el militarismo y la aceptación de la idea del enemigo.

CONTEXTO INSTITUCIONAL

Actualmente, en algunos paises del mundo, el tema de la educación para la paz o educación en valores es un tema que se ha puesto de moda en el contexto institucional; es decir, a nivel de centros escolares y en general en el ámbito de la educación.

Las razones de ello se resumen en general a que vivimos en una sociedad donde predomina la violencia, marcada por el fantasma de la guerra, falta de tolerancia hacia las diferencias sociales, el hambre y las grandes diferencias que existen entre unas zonas y otras del mundo existiendo así zonas dominadas por dinero, algunas veces derrochado, y otras en las que prácticamente no tienen ni para comer y esa es la mayor preocupación. Lo ideal es encontrar un punto de equilibrio donde todas las partes se compensen satisfactoriamente.

Otro aspecto importante es el tema de la inmigración, que desde pequeños debemos ir tratando para evitar la discriminación por razones de sexo, edad, raza, discapacidad etc... y fomentar la idea de que todos somos seres humanos y por ello debemos ser tratados con el mismo respeto. Este tema de la inmigración debe ser tratado desde los primeros años de educación. Deberían ser los padres los que le inculcaran a sus hijos tal asunto como un aspecto tan importante como otros; pero para asegurarse de ello, los centros escolares deben asumir este papel y sus profesores proponer actividades relacionadas con el tema.

Todo esto lo debemos hacer entre todos, es decir, en colectivo es un compromiso de todos y siempre debería ser una constante en el campo educativo y formativo del ser humano por esto debe seguir creciendo y todos nos debemos animar a que se impartan temas relacionados con ello para así lograr conseguir un mundo mejor y los centros educativos, colaborando.

Se puede hablar de Paz Negativa al ser definida sólo como la ausencia de guerra y de Paz Positiva cuando en vez de ser considerada simplemente como la ausencia de guerra pasa a ser una cooperación y un cambio social no violento orientado a la creación de una sociedad con estructuras más justas y equitativas.

El trabajo de educar para que se desarrolle la Paz no es nada sencillo, por eso requiere varios procesos. Para poder educar de la manera acertada debemos hacer una valoración previa de cuanto nos rodea. Para ello, se debe tratar de ahuyentar las guerras, violencias… y sobre todo iniciar un cambio de valores y actitudes tradicionales de manera que se elimine los ideales que influyen en el pensamiento negativo y trágico de la sociedad.

Por eso hay que intentar educar para la Paz, aunque la respuesta a esta idea se encontraría con la búsqueda y posterior concienciación de la persona individual y socialmente mediante la armonía del ser humano consigo mismo, con los semejantes y con la naturaleza resultante de la sociedad que le rodea. De esta manera, la persona estaría a gusto consigo mismo a la vez que poco a poco va conociendo cada vez más a las demás personas mediante lazos de comunicación, justicia y convivencia. Y no sólo con las personas es importante que se desarrolle la Paz (aunque esto sería la idea fundamental) sino también con el ambiente que le rodea, es decir, que no pretenda modificarlo estableciendo enfrentamiento con los demás.

En definitiva, lo que se debe pretender educando para la paz es resolver no-violentamente los conflictos personales, sociales y ambientales hasta conseguir la triple armonía: la personal, la social y la ambiental. Este proceso busca un buen crítico deseado y hecho para satisfacer una tendencia humana perfeccionista en la cual se busca no solo la verdad sino el bienestar común.

Mediante este sistema pacifista no-violento se pretende resolver los conflictos mediante el diálogo con la aportación de argumentos y defensa de aquello que se considera verdadero. El diálogo da lugar a una actitud de escucha hacia el otro para establecer razones de confianza y solidaridad entre ambos. La educación para la paz, es un proceso que supone: la lucha contra la violencia que está presente en todo el mundo, incluso en el ámbito escolar, como es la competitividad, el racismo…a la vez que supone crear una nueva sensibilidad que favorezca la aceptación y la comprensión del otro.

Fuentes: UN.org / Wikipedia.org

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