El 29 de mayo de cada año se celebra el día del Trabajador Tribunalicio, fecha escogida como justo homenaje a un grupo de hombres y mujeres que laboraban en los tribunales penales de Caracas y fueron detenidos durante la realización de una jornada de lucha por la aplicación de un incremento salarial decretado en 1975. Ese grupo de la clase trabajadora detuvo sus actividades primero en forma de asamblea y luego de paralización colectiva hasta que la policía arremetió contra ellos, arrebatándoles temporalmente su libertad personal. Afortunadamente, no fue más que por unas horas, al cabo de las cuales el Ministro de Justicia y varios magistrados iniciaron conversaciones, alcanzándose un acuerdo de carácter económico-salarial, que sirvió de precedente para la conquista, 7 años después, de la estabilidad laboral mediante el Estatuto de Personal Judicial (1982) y mucho más tarde, década y media transcurrida, del primer contrato colectivo de condiciones de trabajadores.

Juan Luque, Ana Leonor Salas, el "Negro" Arcila y Mateo Hernández, entre otros, pilares de la gesta originaria que parió el movimiento sindical más combativo y revolucionario de la clase trabajadora empleada por el Estado venezolano al final del siglo XX.

Valga esta importante fecha para recordar que la celebración del día del empleado judicial nació justamente por reclamar derechos salariales. Treinta y seis años después nos encontramos en la misma situación que en aquella oportunidad; reducidos en el poder adquisitivo, arremetidos por la inflación y la crisis económica y con unas autoridades absolutamente intransigentes.

Los empleados judiciales no escapan a la profunda crisis que enfrenta Venezuela y son víctimas de la inflación que devora sus sueldos y salarios y afecta adquirir la Canasta Básica Familiar que aumentó 35,8% entre febrero de 2010 y febrero de 2011, ubicándose en Bs. 6.471,82.

Es menester señalar según cifras ofrecidas por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), siete de los trece rubros que integran la canasta básica aumentaron: salud, higiene personal y del hogar, vivienda, vestido y calzado, educación, alimentos y servicios públicos.

Vale la pena rescatar que los aumentos de estos rubros oscilaron entre 1% y 17%. En el rubro de salud, destaca la ausencia de medicamentos antigripales y el aumento de algunos analgésicos y jarabes para la tos. Los artículos de higiene que sufrieron mayores aumentos son las esponjas, el jabón azul, las toallas sanitarias y el detergente. Las toallas sanitarias y los pañales están en escasez en los mercados, farmacias y perfumerías, por lo que el sector de los trabajadores de la administración de justicia no escapa de ser arremetido por la inflación en Venezuela.

Los trabajadores tribunalicios siguen a la espera de un aumento salarial entre 45%-50% en vista de que el país cerró el año pasado con la inflación más alta del continente, de un 27,2% y que este año se calcula estará alrededor del 24% por lo que el poder adquisitivo en general no será cubierto por el aumento decretado por el Gobierno Nacional.

En momentos en los cuales los trabajadores del sector justicia son amedrentados, perseguidos sus dirigentes y violados sus derechos laborales nos solidarizamos con sus luchas para reivindicar a la clase trabajadora.

Ratificamos el compromiso por seguir honrando el objetivo y razón del sindicalismo judicial en Venezuela, mejorar la calidad de vida de los trabajadores judiciales.

 

Abg. Francisco Cermeño Zambrano

Director Nacional de DDHH de la Alianza Sindical Independiente

Secretario de cultura y formación nacional del SUONTRAJ

Visitas: 743

Añadir un comentario constructivo

¡Necesitas ser un miembro de Activistas de Amnistía Internacional Venezuela para añadir comentarios!

Participar en Activistas de Amnistía Internacional Venezuela

Denuncias

Fotos de Apoyo a los Derechos Humanos

© 2014   Creado por Amnistia Internacional.   Tecnología de

Insignias  |  Reportar un problema  |  Política de privacidad  |  Términos de servicio