Principios relativos al Uso de la Fuerza y de Armas de Fuego

Principios fundamentales de derechos humanos relativos
al uso de la fuerza y de armas de fuego:


Los principios fundamentales de derechos humanos relativos al uso de la fuerza y de armas de
fuego en general son los siguientes:
– Proporcionalidad. El uso de la fuerza debe ser proporcional al objetivo legítimo que se pretende
conseguir y a la gravedad del delito.168 En la capacitación de los agentes de policía se
debe prestar especial atención a:169
– Los medios que puedan sustituir el empleo de la fuerza, como la solución pacífica de
conflictos, el estudio del comportamiento de las multitudes y las técnicas de persuasión,
negociación y mediación.
– Los medios técnicos (incluidas armas «menos que letales» e indumentaria de protección
para los agentes). Sólo se puede alcanzar la proporcionalidad si la policía tiene a su disposición
un amplio abanico de técnicas y material, incluido equipo autoprotector (como
escudos, cascos, chalecos a prueba de balas y medios de transporte a prueba de balas),
«técnicas de mano vacía» y armas incapacitantes no letales.170
El uso de la fuerza por parte de la policía 127
– Legitimidad. El uso de la fuerza por la policía es legítimo cuando se ciñe a la legislación
nacional y a las reglamentaciones policiales que, a su vez, deben respetar las normas internacionales
de derechos humanos. Tanto el objetivo que se persigue como los medios empleados
para conseguirlo deben ser legítimos. En los Principios Básicos se pide a los Estados que tengan
en cuenta los Principios en sus respectivas legislaciones nacionales y en las normas y
reglamentaciones policiales sobre el uso de la fuerza y de armas de fuego. En concreto, en el
Principio 1 se exige a los Estados que adopten normas y reglamentaciones sobre el empleo de
la fuerza y de armas de fuego y que examinen continuamente las cuestiones éticas relacionadas
con el empleo de la fuerza y de armas de fuego. Dichas normas y reglamentaciones deben contener
directrices que:171
– especifiquen las circunstancias en que los agentes de policía estarían autorizados a portar
armas de fuego y prescriban los tipos de armas de fuego o municiones autorizados;
– aseguren que las armas de fuego se utilizan solamente en circunstancias apropiadas y
de manera tal que disminuya el riesgo de daños innecesarios;
– prohíban el empleo de armas de fuego y municiones que puedan provocar lesiones no
deseadas o signifiquen un riesgo injustificado;
– reglamenten el control, almacenamiento y despliegue de armas de fuego, así como los
procedimientos para asegurar que los agentes responden de las armas de fuego o municiones
que se les hayan entregado;
– señalen los avisos de advertencia que deberán darse, siempre que proceda, cuando se
vaya a hacer uso de un arma de fuego;
– establezcan un sistema de presentación de informes siempre que los funcionarios policiales
recurran al empleo de armas de fuego en el desempeño de sus funciones.
– Rendición de cuentas. Para garantizar la rendición de cuentas con respecto al empleo de
la fuerza y de armas de fuego, deben instaurarse procedimientos adecuados de presentación de
informes y revisión:
– Informes sobre incidentes. El Código de Conducta de la ONU establece que, en todo
caso en que se dispare un arma de fuego, deberá informarse inmediatamente a las autoridades
competentes.172Por su parte, los Principios Básicos añaden que se debe redactar
un informe «en caso de muerte y lesiones graves u otras consecuencias de importancia
» y presentarlo a las autoridades responsables de la revisión administrativa y la
supervisión judicial.173
– Informes sobre violaciones. El Código de Conducta de la ONU exige que los funcionarios
informen de las violaciones del Código.174 A su vez, los Principios Básicos responsabilizan
a los funcionarios superiores de hacer todo lo que esté en su mano para «impedir,
eliminar o denunciar» el uso ilícito de la fuerza y de armas de fuego.175 Ambos documentos
declaran que no se deberá sancionar a los funcionarios que se nieguen a ejecutar
órdenes que entrañen violaciones o que las denuncien.176
– Revisión eficaz e independiente. Los Principios Básicos disponen el establecimiento de
un proceso de revisión eficaz a cargo de autoridades administrativas o judiciales independientes
siempre que se utilice un arma de fuego y en todos los casos de muerte y
lesiones graves u otras consecuencias de importancia. Asimismo, las víctimas, sus herederos
y las demás personas afectadas por el empleo de la fuerza y de armas de fuego, o
sus representantes legales, deberán tener acceso a un proceso independiente, incluido
un proceso judicial.177
– Responsabilidad personal. No se podrá alegar obediencia a órdenes superiores para justificar
el empleo ilícito de la fuerza.178 De este principio se deduce que los agentes de
128 Entender la labor policial
policía son personalmente responsables179 y que, además, deberán ser susceptibles de
ser identificados personalmente. Por tanto, deberán portar placas con su nombre o
número de identificación en un lugar claramente visible.
– Necesidad. El uso de la fuerza debe ser una medida excepcional.180 Ello implica que se
deberá recurrir primero a medios no violentos, y la fuerza y las armas de fuego sólo se podrán
utilizar cuando otros medios «resulten ineficaces o no garanticen de ninguna manera el logro
del resultado previsto».181 «Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley podrán usar la
fuerza sólo cuando sea estrictamente necesario y en la medida que lo requiera el desempeño de
sus tareas.»

Entender la labor policial. Amnistía Internacional

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Etiquetas: derechos humanos, policía

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